Estamos a primeros de agosto y, como manda la tradición universitaria, aún no he empezado a estudiar los exámenes de septiembre.

Para el que no lo sepa (aunque tampoco recuerdo haberlo dicho, en fin) me he dejado cinco (que lleva premio, jeje), hecho que se traduce en que tengo dos semanas de controles a saco y que estoy que me como hasta las uñas de los pies.

Para todos aquellos universitarios que se encuentren en una penosa situación similar a la mía, ahí van mis 10 anibokeconsejos estrella para sobrevivir a 15 días de exámenes en septiembre:

1. No te plantees estudiar con tiempo, porque no lo vas a hacer. Tú y yo sabemos que sólo estudiarás un examen cuando ya hayas hecho el anterior, independientemente de la distancia espaciotemporal entre uno y otro, así que seamos realistas y preparémonos para ello.

2. El lugar de estudio es fundamental. Es imposible concentrarse en una habitación bien iluminada, ordenada, ventilada y silenciosa, por lo que es imprescindible que el lugar de estudio sea una biblioteca de la Universidad: con 500 estudiantes en 25 metros cuadrados; sin aire acondicionado; con un clima denso y caliente que pueda cortarse con cuchillo; con luces de neón a modo de discoteca de pueblo; con sillas incómodas; con mesas viejas y escritas (Ataulfo x Ramona, Pepín tenía un cojín, etc.); con los apuntes, libros y cuadernos de todos los de alrededor ocupando impunemente tu espacio, y escuchando con claridad conversaciones, risas, tecleos en el móvil, tacones y músicas variadas desde auriculares para sordos.

3. ¿Estudiar solo/a o acompañado/a? He aquí el gran dilema. La respuesta depende de tus espectativas: el número de amigos/as con los/las que se va a estudiar es inversamente proporcional al número de aprobados que se consiguen. Esto significa que si tienes, por ejemplo, tres asignaturas pendientes y estudias solo/a, apruebas las tres. Si vas con un/a amigo/a apruebas dos, si vas con dos apruebas una y si vas con tres te echas unas cervezas y unos guiñoticos en el bar...

4. Los apuntes. No hay nada como estudiar los apuntes de otro/a para enterarse bien. Además, es básico que estén sucios y abreviados a modo de taquígrafo egipcio. También es útil no haberles echado un vistazo jamás, de hecho, si al final te das cuenta de que nunca has oído hablar de esa asignatura es probable que tampoco importe mucho.

5. ¿Qué hacer el día anterior a un examen? Aquí se plantean varias opciones: a) estudiar a la desesperada, sin ton ni son, o sea, hasta las asignaturas de tu hermano, por si entrase algo que no habías previsto; b) tocarte los huevos (perdón: seguir tocándote los huevos); c) (la mejor opción, sin duda) salir, beber mucho e ir borracho/a y sin dormir al examen. Casi con toda seguridad el resultado será el mismo que si sigues los demás anibokeconsejos, así que así por lo menos te lo pasarás muchísimo mejor y se te hará mucho más corto.

6. Las chuletas. En la Universidad ya no se utilizan chuletas, hombre, por Dios, qué piensas que es esto... En la Universidad se recurre a "papeles pequeños con fórmulas u otros apuntes que se llevan ocultos para usarlos disimuladamente en los exámenes" (según el DRAE). Ya lo dijo Einstein: "No metas en tu cabeza lo que cabe en tu bolsillo".

7. ¿Qué hacer durante el examen? Importante: mirarlo como si estuvieras satisfecho/a con las preguntas. Muy importante: fingir que sabes las respuestas. Mucho más importante: no leer ni las preguntas ni las respuestas y escribir mucho, aunque sea paja, aunque sea sobre tus vacaciones, una declaración de amor al/la profesor/a, un soborno, una amenaza de susto o muerte... Lo que sea, pero que no te vea con la mirada perdida o buscando con desesperación el examen del de delante (que si también ha seguido mis anibokeconsejos lo llevará como tú, así que no pierdas el tiempo).

8. A la hora de entregar el examen, es indispensable tapar todo lo que has escrito para que el/la profesor/a no vea la sarta de gilipolleces que han salido de tu bolígrafo. Eso quiere decir que, con un ágil movimiento de muñeca combinado con un rápido juego de dedos, debes colar el examen debajo de algún otro. Y eso, a su vez, quiere decir que nunca debes ser el/la primero/a en entregarlo. Tienes que procurar que siempre haya alguien capaz de escribir incoherencias mucho más rápido que tú.

9. ¿Qué hacer tras el examen? La respuesta es sencilla: emborracharse. Si has seguido la opción "c" del anibokeconsejo nº 5 no necesitas emborracharte porque ya estarás borracho/a. Eso sí, deberás intentar mantener el pedal, pues las neuronas que han almacenado los conocimientos necesarios para ese examen requieren de cierto tiempo para morir. Es vital que esas neuronas la espichen para dejarle espacio al siguiente examen: olvida todo lo aprendido, con que recuerdes el camino a casa es suficiente.

10. Tras los nueve anibokeconsejos anteriores, ya estás preparado/a para afrontar tus exámenes. Ya sabes todo lo que hay que saber para seguir teniendo asignaturas en septiembre, que siempre es muy divertido.